El problema es que supones demasiadas cosas... supones que aún hay algo donde ya no hay nada, supones que tienes vida, cuando en realidad, solo vendes trozos de la de otros y pedazos que se han perdido de la tuya.
Me canso pronto de todo.
Mi cerebro fluctúa entre dos extremos sin una ecuación válida.
Soy descuidada y nunca guardo nada para las vacas flacas.
Ni siquiera soy graciosa.
Mi alma y mi voz son de cristal.
Y mi corazón está lleno de remiendos...
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